
La línea imperfecta.
El contorno del dibujo pasa a la estructura de hierro y a la superficie de metacrilato, conservando sus curvas y asimetrías.
Tres dibujos infantiles se convierten en una mesa, una silla y un puff. Sus líneas irregulares e imaginativas siguen presentes en las piezas construidas.

Se pidió a niños de cinco y seis años que dibujaran la habitación de sus sueños. Sus dibujos no pretendían ser planos de muebles; mostraban formas y deseos sin las reglas con las que suele empezar un proyecto de diseño.
De esos trazos surgió una colección de tres objetos. El objetivo fue conservar el carácter de cada dibujo, incluidas sus asimetrías, y hacer las adaptaciones necesarias para convertirlo en una pieza que se pudiera usar.
Proyecto realizado con Victoria Zalbidea e Irati Manso.

El contorno del dibujo pasa a la estructura de hierro y a la superficie de metacrilato, conservando sus curvas y asimetrías.

La relación entre asiento y respaldo sigue la lógica del dibujo infantil. La madera, el metal y el tapizado permiten darle estabilidad y uso.

El volumen acolchado conserva la expresión «para pájaro», cosida a mano siguiendo la grafía del dibujo original.

«Para pájaro» conserva en el tejido la grafía del dibujo original. Un pequeño gesto que hace visible a quien imaginó el objeto.
El trabajo pasó por la selección de los dibujos, bocetos, maquetas y fabricación. El hierro hizo posible reproducir las líneas irregulares de la mesa y la silla; el trabajo con madera, espuma y textil dio forma al puff.
El interés de la colección está en que el objeto final deja ver la imaginación de quien lo dibujó.


Si te interesa cómo se trasladaron los dibujos a las piezas, aquí puedes ver el documento completo con el concepto, la metodología, los retos de fabricación y las fotografías.
Abrir el PDF original completoVictoria Zalbidea · Irati Manso · Gonzalo Mintegui